En Bodegas Cadarso Ciordia nacimos oficialmente en 1999, pero nuestra historia viene de muchas generaciones de agricultores. Las cinco últimas, ya dedicadas por completo a la viticultura. Durante años ese trabajo se destinaba a terceros: nuestras uvas, excelentes por la altura, las laderas y el carácter del suelo, se entregaban para elaboraciones donde se juntaban con uvas de otros viñedos. El resultado era correcto, sí, pero perdía lo más importante: la personalidad de nuestro origen y el mimo de un trabajo manual hecho parcela a parcela.
Por eso, la tercera y cuarta generación decidieron dar el paso: crear un vino propio y controlar todo el proceso. Hoy, la quinta generación continúa ese legado con la misma exigencia, uniendo tradición y mejora constante: respetamos lo aprendido y sumamos innovaciones que nos ayudan a cuidar más y mejor el viñedo y la elaboración.